Después de haber dedicado dos artículos especiales a Lola Flores, me veo en la obligación de continuar la saga; y más hoy, porque Rosario Flores, la pequeña de la saga, cumple 58 años. Al contrario que su hermana Lolita, que era mucho más tímida y reservada; Rosario bailaba y cantaba desde bien pequeña. De hecho, sus padres, en multitud de ocasiones según ha contado ella misma, les despertaban minutos antes de ir al colegio para que les bailase a los ilustres invitados que acudían invitados a casa de La Faraona. La propia Rosario recuerda haber bailado para Sophia Loren, Yul Brynner, Camarón o Audrey Hepburn, entre muchos otros, porque según ella, por su casa ha pasado lo más grande. De hecho, su primer éxito en el cine viene con tan solo seis años. Fue en la película El taxi de los conflictos de José Luis Sáenz de Heredia y Mariano Ozores, en 1969. Junto a su hermano Antonio, bailaban junto a sus padres el hit de Lola Flores Que me coma el tigre.
La industria intentó convertirla en una nueva niña prodigio, como ya hicieron con Marisol o Rocío Dúrcal, e intentaron hacerlo con Ana Belén, y por eso, en 1977, el director Luis Sanz le fichó para la película Al fin solos... pero. La pequeña de los Flores fue bautizada como Rosario Rios y para la banda sonora de aquella película grabó dos singles que pasaron totalmente desapercibidos. No obstante, pese a ese intento fallido de hacerse hueco en el cine, este le da una nueva oportunidad. En 1982, Eloy de la Iglesia contrata a los dos hermanos, Antonio y Rosario, para protagonizar la película que supondría un punto de inflexión en su carrera: Colegas. La película causó bastante revuelo entre el público. Incluso Lola Flores declaró haberse quedado sorprendida: "Probablemente, creo que se trata de mí, que soy un poco antigua" declaró aturdida la Faraona. A partir de ahí, la carrera de Rosario en el cine parece tener éxito. Aparece en películas con grandes directores y comparte cartel con los actores más famosos del panorama. De hecho, también decide implicarse en un proyecto teatral, en el año 1987, en la obra Pato a la naranja. Sustituyó a Lydia Bosch y compartió escena con el galán del momento: Arturo Fernández. A pesar de atribuir el primer éxito musical de Rosario al disco De ley, la verdad es que ya probó suerte en la música bastante antes. En concreto, lo hizo en el año 1984. Grabó un LP que pasó bastante desapercibido. Pese a la buena critica de muchos periodistas musicales que auguraban un enorme éxito a la benjamina de los Flores, el disco pasó bastante desapercibido.
De ley, el primer disco (en serio) de Rosario Flores
Después de esta extensa (propio de mi) presentación de Rosario, vamos a la anécdota que da título a este artículo: el día que Rosario Flores pidió a su madre, Lola Flores, que no fuese a su primer concierto. Pero antes, permitidme que os ponga en antecedentes: año 1992 (o probablemente antes). Rosario Flores, aunque se le augura una gran carrera en el mundo del cine, tiene el gusanillo de querer hacer algo en el mundo de la música. Probablemente, sea debido al fracaso que supuso su LP de 1984. Los hermanos Flores, Antonio y Rosario, cómplices en muchas ocasiones, componen, tocan y cantan juntos con bastante frecuencia. Fruto de esa unión, nacen algunas canciones que unidas, formaron el primer trabajo musical serio de Rosario Flores: De ley. Disco de género pop-flamenco, que, entre otras canciones, incluía Mi gato o la reinterpretada Sabor, sabor (exitazos). Al hilo de esto, Rosario siempre recuerda que el estribillo de Mi gato, que hoy todo el mundo tararea, fue fruto del ingenio humorístico de su madre, Lola Flores. La cantante recuerda que mientras Antonio y ella componían, su madre pasó por delante de ellos cantando lo siguiente: "Uy, uy, uy mi gato hace uy, uy, uy".
La presentación de aquel disco tuvo lugar el 7 de abril de 1992, en la sala Morocco de Madrid, lugar en el que los Flores han presentado varios de sus trabajos. Rosario, aún sin demasiados medios económicos, tuvo que buscar su ropa de escenario. Se hizo ella el traje y tuvo que conseguir sus, ahora característicos, collares étnicos por su cuenta. Recuerda Rosario que casi le cuesta la vida conseguir que la señora de la tienda de collares se los prestase. Era la primera vez que Rosario se subía a un escenario en serio, es decir, con banda. Los nervios se apoderaron de ella y solo cantó cinco de las diez canciones que componían el disco. Pero, la pequeña de las Flores fue inteligente y antes de ese 7 de abril, tuvo una conversación con su madre, en la cual le pidió que no acudiese a su estreno como solista. "¿Por qué no puedo ir?" preguntó La Faraona. "Porque si vas tú, me va a costar muchísimo más que cojan mi atención". Lola Flores, apenada, le dio la razón a su hija. "Me da mucha pena, pero te comprendo" le dijo La Faraona a su hija. El disco tuvo una gran acogida y un enorme éxito, ya que se convirtió en uno de los trabajos más vendidos del momento. Y por supuesto, todos los siguientes trabajos de Rosarillo, después Rosario Flores; fueron creciendo, hasta llevarle a ser una de las intérpretes más laureadas del panorama nacional. No hay más que pedir a cualquiera que te diga tres canciones de Rosario: todo el mundo sabría responder a esa cuestión, que no sucede en todos los casos.