Eva Sobredo Galanes nació un 11 de octubre en el Madrid de 1948. Hija de militar y diplomático, la infancia de Eva estuvo marcada por grandes y frecuentes viajes por el extranjero: Estados Unidos, Reino Unido, Jordania o Portugal fueron algunos de los países donde Eva, junto a sus ocho hermanos, pasó alguna que otra temporada. Recuerda su familia que los primeros cinco años de vida de la cantautora fueron en inglés. Ya de adolescente, Eva comenzó a subirse a escenarios pequeños (fiestas privadas o reuniones familiares), y así dio sus primeros pasos en la música. Hay que destacar que sus primeras composiciones las hace en inglés. De hecho, en la mayoría de sus discos, Cecilia incluía canciones en dicho idioma. Algunas eran composiciones propias y otras eran temas cedidos. En su primer trabajo, versionó un tema de The Beatles titulado Lost little thing. No obstante, antes de adentrarnos en su discografía, debemos citar que la discográfica CBS (actual Sony) le contrata en 1971. Su primer sencillo, que pasó totalmente inadvertido, fue Mañana. No obstante, su éxito no llega hasta después de un año, 1972, cuando saca un álbum completo. Se tituló Cecilia, donde se encontraban algunas de las canciones más reconocidas de la artista y que hoy en día, algunos, seguimos recordando: Dama dama, Fui o Nada de nada (versionada actualmente por Amaral o Rosario Flores).
Su segundo trabajo fue Cecilia 2 (como habréis podido imaginar, en aquella época eran muy originales con los títulos). Este segundo trabajo incluía otra de sus canciones estrella: Andar (temazo). Además, creo que este último trabajo supuso un punto de inflexión en la artista, pues pudimos ver en ella una considerable evolución emocional y musical en su trabajo. Y por si eso fuera poco, este disco también trajo una considerable polémica: la portada. El Lp llevó una foto de la propia Cecilia embarazada, al mismo tiempo que incluía la canción Me quedaré soltera. Así que, como es lógico, la censura prohibió esa fotografía y esa portada porque cómo iban a permitir que una mujer posase embarazada al mismo tiempo que tenía una canción diciendo que quería ser soltera. ¿Comprensible? Pues no. Como nada en la época. Por lo tanto, la portada se tuvo que sustituir por una foto de perfil, en blanco y negro.
No obstante, su "consagración" llegaría en 1975 (el año de la muerte del dictador: la vida te da señales que señales te da la vida) con la canción con la que todo el mundo conoce a Cecilia: Un ramito de violetas. Además de ser su canción más exitosa, también fue el título de su tercer trabajo. En ese mismo Lp, también aparece otro gran éxito suyo: Mi querida España, que de su santa siesta, todavía, pasados más de cuarenta años, todavía no se ha despertado. En 1976, comienza a trabajar en su cuarto trabajo. De hecho, en el verano de dicho año, tuvo oportunidad de sacar un single, el último de su carrera: Tú y yo. Pero, desgraciadamente, y muy a pesar para la música española, Cecilia fallecía el 2 de agosto en un fatídico accidente de tráfico en Colinas de Trasmonte, Zamora.
Y me gustaría finalizar este post haciendo una reflexión sobre la influencia que tuvo Cecilia. De hecho, una de las cosas más curiosas de la madrileña es la transcendencia que ha tenido su carrera musical. Porque con tan solo tres discos editados, su carrera está considerada como una de las más prolíficas del panorama nacional. Y yo (como admirador de Cecilia, periodista curioso y pura reflexión) me he preguntado muchas veces qué hubiese hecho la cantautora si hubiese vivido más o siguiese viva. Cecilia lo hubiese petaó, sin duda alguna. Y yo, como fiel admirador, hubiese estado ahí encantado de la vida.