Vieja, ridícula, chocha, interesada, penosa: retírate. Media docena de palabras malsonantes dirigidas a las recientes declaraciones de María Teresa Campos, donde rogaba a las televisiones volver a trabajar.
España, como bien repiten siempre, es el país del olvido. Seguramente, gran parte de los lectores de este escrito recuerden a María Teresa por ser la pareja de Edmundo Arrocet, por ser la madre de Terelu y Carmen, por haber vendido su mansión, ser la abuela de Alejandra Rubio o haber protagonizado alguna que otra portada de las revistas del corazón de este país. Sí, también saldrán muchos que digan "Por supuesto, es una grande la comunicación de este país, pero...". Y aquí es donde viene la mayor pena del mundo: que María Teresa Campos, ícono y referente para muchos que amamos la televisión y nos dedicamos al periodismo solamente sea recordada por estos últimos años ligados a la prensa rosa el realmente triste. Si alguien piensa que la Campos solo debe salir en Telecinco a hablar de su vida personal, porque ya solo ha quedado para eso, estáis totalmente equivocados. María Teresa merece todo el reconocimiento del mundo.
Primera persona en incluir debates políticos a los magazines
María Teresa Campos cambió la televisión. Feminista confesa desde bien joven, siempre tuvo claros sus objetivos y luchó por ellos. Primera mujer en dirigir los informativos de ‘Hoy por hoy’ en la SER. Primera persona en incluir los debates políticos a los magazines, formatos televisivos tan denostados. Primera en acercarse al espectador de una manera clara, directa, para hacerle participe de la información, de la actualidad. Primera en combinar, en un mismo programa, diferentes temáticas, para crear una variedad televisiva inexistente hasta ese momento. Todo eso, lo hizo la Campos.Realmente, una mujer dedicada toda su vida al periodismo (primero a la radio y después a la televisión), ¿merece tal desprecio? No lo creo. Como mínimo merece un mínimo de respeto, independientemente de si nos guste o no.
Hablemos también de la realidad
Lo triste de todo este asunto es que María Teresa nunca ha podido retirarse de la televisión, sino que le han retirado de la televisión, que es aún peor. Ni siquiera le han dado la opción de despedirse como es debido. Después de la injusta cancelación de Qué tiempo tan feliz para incluir a la televisión ¡Viva la vida!, Telecinco le dio La Campos móvil, un formato injusto y escaso (además de mal promocionado) para la "exitosa vuelta" de la Campos a la televisión y en formato de entrevista. Y encima, se estrenó con Isabel Diaz Ayuso (el éxito sí que estaba asegurado). Cuando María Teresa pide trabajo, creo (y es cierto) que no se referirá a un matinal o un programa pesado de llevar. María Teresa, como gran dama de la televisión, merece tener un espacio con el que ELLA PUEDA DECICIDIR cuando termina su carrera.Por último, me gustaría que esta petición de María Teresa sirviese como un alegato de la gente mayor a volver a sentirse útiles, porque llega un momento, en el que esta sociedad se desprende de la gente mayor para todo. No obstante, la realidad es bien distinta, porque sigue habiendo gente mayor que también necesita referentes y necesita gente que le cuente sus cosas, a su modo. También necesitan ver gente de su edad en televisión, en cine y en medios y hacer ver que estando en buenas condiciones, se sigue siendo útil y se sigue estando ahí. Por eso, María Teresa, aunque todo el mundo le denomine como referente periodística, pide trabajo. Por cierto, qué triste me parece que una referente comunicativa pida trabajo en su medio. Es como si Katherine Hepburn (mito hollywoodiense) apareciese de nuevo a pedir trabajo. ¡Qué triste! Así que, desde aquí, ¡Suerte María Teresa!