Las mutuas infidelidades de Alberto y Paola, los reyes eméritos de Bélgica

Iker Elduayen. rey Alberto II de Bélgica y la reina Paola. Las mutuas infidelidades de Alberto y Paola, los reyes eméritos de Bélgica

Lo interesante y curiosa que es está historia, y sin embargo, qué desconocida... La monarquía belga es una de las más recientes del panorama europeo. Se instauró cuando el país se independizó de los Países Bajos en 1831. El rey Leopoldo I fue el primer jefe de estado del país y a partir de ahí, sus herederos han ido ocupando el cargo hasta la actualidad (y parece que también al futuro). A día de hoy, el rey es Felipe I de Bélgica, hijo de Alberto II y Paola. Precisamente, hoy 15 de noviembre, se celebra en Bélgica el Día del Rey, ya que allí el cargo teórico es Rey de los belgas (monarquía popular). Total: no se si se tratará de eméritos, pero lo cierto es que en Bélgica tampoco se libran de tener uno libertino y poco agradable démerito. Porque Alberto, ex rey de los belgas, ha protagonizado bastantes escándalos (curioso que la mayoría han sido maritales), incluso antes de su reinado, durante el ejercicio de su hermano Balduino I, casado (como todo quisqui sabrá) con la española Fabiola de Mora y Aragón. Por lo pronto, el emérito nació junto a sus hermanos Josefina Carlota y Balduino. La primera, como no pudo optar al trono porque era mujer, tuvo que conformarse con casarse con Juan de Luxemburgo. Así que, fue el segundo hijo el elegido para ser el futuro Rey de los belgas. Ascendió al trono el 17 de julio de 1951, tras la abdicación de su padre Leopoldo III. 

Dejando a un lado al rey Balduino, me centro en su hermano pequeño y protagonista del articulo de hoy, Alberto. Nacido el 6 de junio de 1934 en Bruselas, a su nacimiento le fue otorgado el titulo de Alteza Real y el de príncipe de Lieja. Por "lógica pura", su hermano Balduino tenía que tener descendencia, de modo que el sería miembro de la Familia Real belga y Príncipe, pero no rey. Debemos decir que la infancia, tanto de Alberto como la de sus hermanos, estuvo marcada por la Segunda Guerra Mundial. Los nazis invadieron Bélgica y la familia real fue deportada, primero a Alemania y después a Suiza, hasta julio de 1950. Un año después, su hermano Balduino se convirtió en rey.

La verdadera joya de la monarquía belga: la reina Paola

Y después de esta introducción teórica, vayamos al tema interesante: su curioso matrimonio con la reina consorte, Paola Ruffo. Solo diré que la reina Paola es una de los peones monárquicos que más admiro del panorama real mundial ¿Por qué? Porque la reina Paola (hasta el momento) ha sido la única consorte que ha plantado cara a su rey. Generalmente, las mujeres consortes han sido las grandes consentidoras y sumisas de dichas relaciones (no se si esto os recuerda a "nuestro querido" Juancar). Bueno pues aquí no. Os cuento: Alberto y Paola se conocen en Roma, cuando, en 1958, ambos fueron a ver la coronación del papa Juan XXIII. Se casaron el 2 julio de 1959 y como en ese momento eran príncipes herederos, se convirtieron en los príncipes "viajeros". Ese matrimonio fue uno de los más escandalosos de todo el panorama monárquico, porque ninguno acató las normas o la imagen de un matrimonio unido, propio de una monarquía tan solida y tradicional como era la belga. Es más, su propio hermano Balduino y su cuñada Fabiola riñeron (cual bebés) a Alberto y Paola por la sonada vida de libertinaje y descuido que llevaban. Ambos tuvieron relaciones fuera del matrimonio en multitud de ocasiones. Si hablamos de cronología, el primero en ser infiel a su mujer fue el rey Alberto con la baronesa Sybille, con la que mantuvo una relación durante bastante tiempo (más de 18 años). Se conoce que por aquellos años, Paola pensó, al menos en dos ocasiones, en pedir el divorcio. Es más. el emérito estaba tan enamorado que se conoce una conversación con su hermano Balduino, en la que él estaba dispuesto a renunciar a títulos, poderes y ascensos reales para casarse con la baronesa, pero el Rey (con lo que era Balduino) se opuso. 

A estas alturas de la película, debemos mencionar un dato importantísimo que ha supuesto un punto de inflexión importante en la familia belga. Fruto de la relación entre Alberto y la baronesa, nació una hija: Delphine Boël. El emérito no reconocía a la niña, hasta que en 2020 (además de una PCR) se vio obligado a hacerse una prueba de paternidad, la cual dio positivo. Por lo tanto, Delphine Boël, ahora llamada Delphine de Bélgica, fue reconocida hace apenas un año. El sonado encuentro entre padre e hija, "madrastra" de por medio, se produjo el 25 de octubre de 2020, en el castillo de Belvedere, residencia de los reyes eméritos belgas. 

Volviendo al tema: Paola, al enterarse de la sonada infidelidad, decidió también seguir las conductas que seguía su maridísimo. Dejó de ser parte de los príncipes viajeros, para convertirse en viajera, ella sola. Arrampló con todo lo que pudo en su condición de noble belga y claro, protagonizó varios escándalos, rumores y romances. Uno de los más sonados fue una relación que tuvo con el conde de Munt, fotógrafo de la revista Paris Match. A la pareja se le fotografió en una situación delicada que sin duda, dio la vuelta al mundo y escandalizó a más de un belga, donde comenzaron a llamarle, despectivamente, "la italiana". Curioso que a él no le llamaban nada y se lo llamaban a ella. En fin.

Otro de los escándalos de la futura reina fue con el cantante Adamo. En Londres, ambos fueron fotografiados bailando: otro escandalo. La verdad es, que en este caso, no se sabe si tuvieron algo o no, pero el cantante compuso y grabó una canción a Paola, que justamente se llama así: Paola. Que es preciosa, las cosas como son. También fue pillada en Cerdeña, junto a un hombre barbudo (es lo único que se sabe sobre él). Las fotos fueron publicadas, y es más. Se insinuó si ese hombre era el verdadero padre del tercer hijo de la pareja, el príncipe Lorenzo. 

En cuanto a Alberto, el emérito siguió la línea animada que le había marcado su esposa, y se le conocieron dos romances después de la baronesa de Sybille: la actriz Elizabeth Dulac y la modelo Melize Menzies. Mientras tanto, Balduino y Fabiola, con lo católicos que eran, no podían permitir la vida que llevaban sus familiares y como castigo (cual bebés de nuevo), les prohibieron acudir a cualquier acto público y les encerraron en el castillo de Belvedere, a cada uno en un lado, para que no se vean. Comenzaron a sacar a la palestra al primogénito del matrimonio, Felipe, el actual Rey de los belgas, que en todo momento, fue la apuesta de sus tíos. Por cierto, hay que destacar que los hijos de Alberto y Paola no tienen buena relación con sus padres. Nunca han declarado nada al respecto, pero sí se sabe, por fuentes cercanas a la familia, que tienen muy mal rollo con sus padres, porque se han sentido abandonados en sus respectivas infancias. Lo que nadie intuyó (porque todo estaba pensado para que Felipe sucediese a Balduino, porque se daba por hecho que Alberto renunciaría al trono en favor a su hijo) fue la "repentina" muerte del Balduino en Motril (España), su lugar de veraneo, el 31 de julio de 1993.